Wonderland reúne piezas que nacen sin una función clara, pero con una identidad imposible de ignorar. Objetos que rozan lo escultórico y conviven con el resto del universo Lola Glamour sin pedir permiso.

Capítulo I

matrioska secrets

No todo se diseña para ser comprendido al instante.

En el interior de algunas piezas se acumulan capas,

referencias y memoria.

Wonderland comienza ahí:

donde el objeto guarda algo más que forma.

Matrioska Reina
Matrioska Reina

Matrioska Reina

Precio €7.900,00 EUR
Precio actual €7.900,00 EUR Precio €7.455,00 EUR
Matrioska Flamenca
Matrioska Flamenca

Matrioska Flamenca

Precio €7.100,00 EUR
Precio actual €7.100,00 EUR Precio €6.510,00 EUR
Matrioska Rey
Matrioska Rey

Matrioska Rey

Precio €7.900,00 EUR
Precio actual €7.900,00 EUR Precio €7.455,00 EUR

Capítulo II

Lola Glamour

Utopía Urbana

Manhattan

Manhattan nace a partir de una referencia reconocible,

pero se aleja de cualquier intención literal.

No reproduce una ciudad,

sino la idea de ciudad.

La escala se transforma

para convertir lo urbano en algo cercano.

sobrevolar manhattan
Lola Glamour

Moscú

Moscú no responde a una escala real,

sino a una escala emocional.

Sus formas remiten a símbolos,

a una arquitectura vivida y recordada

En Wonderland, los edificios no representan lugares,

representan ideas.

recorrer moscú
Lola Glamour

Imaginarium

El Castillo Imaginarium no pertenece a ninguna ciudad.

Es arquitectura sin geografía,

construida desde la fantasía y no desde la referencia.

En este punto, la escala deja de importar.

Lo que queda es la posibilidad de imaginar.

descubrir imaginarium

Capítulo III

Café con hielo
Carro de helados
Carro de helados

Carro de helados

Precio €7.500,00 EUR
Precio actual €7.500,00 EUR Precio €6.900,00 EUR

Capítulo IV

Familia Robot

Mr & Mrs Robot no son una pareja usual. Forman una familia de piezas que parecen haber llegado desde otro lugar. Combinan gestos casi mecánicos con una fabricación manual, como si la tecnología hubiera aprendido a construirse a mano. En cuanto a Baby Robot, parece tomarse todo muy en serio. Regar o servir un café forma parte de su rutina